El uso de un proceso de grabado químico (electropulido) representa un enfoque innovador para el acabado del filo de corte. El borde de la cuchilla ha sido perfeccionado a nivel microscópico para proporcionar una superficie de corte ultrafilosa, consistente y precisa. Esto ayuda a eliminar la sensación de arrastre y resistencia típica de las cuchillas afiladas mediante métodos tradicionales, ofreciendo una penetración del tejido sin esfuerzo y logrando una arquitectura de la herida superior.